Antes de caminar sobre tacones, mi madre me enseñó como pararme sobre ellos.
En una pequeña mesa en el centro de una habitación, ella me hizo ponerme de pie.
Durante horas estuve de pie sobre esa pequeña mesa usando nada mas que los zapatos con tacones.
Y durante todo ese tiempo mi madre estuvo corrigiendo mi postura, diciéndome que no me inquietara y
preguntando por que mi pequeño pene estaba tan duro.

